12 de diciembre de 2011

Hoy opina: Zigmunt Bauman - "El precariado"

Conocí a través de una entrevista en una revista a éste sociólogo polaco de 86 años de edad. Me interesaron varios conceptos suyos, y me ha parecido que vale la pena indagar sobre él y su vasta obra. Pero particularmente me dejó pensando en un término y su potente significado con el que representa a una nueva formación social, y en el que nos encasilla a casi toda la humanidad: el "precariado". Lo define como una derivación del concepto de precariedad y que reemplaza al mismo tiempo las palabras proletariado y clase media. Lo que nos une en "una categoría cohesiva, es la condición de desintegración, pulverización y atomización extremas". Todo esto inducido por una "rebelión de los ricos contra los pobres, que está teniendo lugar desde hace tres décadas", la cual "socavó el fundamento de la solidaridad social y la responsabilidad comunitaria, puso en peligro la idea de justicia social, se eliminaron la verguenza y la condena social ligadas a la codicia, la rapacidad y el consumo ostentoso y se reciclaron en objetos de admiración pública y culto a las celebridades".
Lo de culto a las celebridades me retrotrajo a una reciente visita a un cementerio público del conurbano bonaerense, donde en reemplazo de cruces y flores naturales, o en otros casos en reemplazo de una austeridad cuidadosa y repetuosa hacia la muerte, vimos erigidos gran cantidad, pero GRAN CANTIDAD, de casitas, tolditos, lápidas, todas haciendo referencia a clubes de fútbol, flamenando a su lado sus correspondientes banderines. De fondo el sonido poco arrullador de una cumbia villera, saltaba los muros desfachatadamente. Los paleadores se acercaron al entierro hablando a viva voz de cosas superfluas; los dolientes con sus oidos adormecidos resistieron la falta de delicadeza, preparando la propina que se esperaba presurosa bajo el sol de mediodía. Al salir de allí una sensación extraña nos invadió... como que un reflejo grotesco de la precariedad de los vivos, se había filtrado en el cementerio. Y como dice Bauman, "Los sufrimientos nacidos individualmente son todos sorprendentemente parecidos -...- y se reducen a la incertidumbre existencial: esa mezcla asombrosa de ignorancia e impotencia, y fuente inagotable de humillación" Y sigue: "Todos los precarios sufren y cada uno sufre solo -...- Semejantes sufrimientos no suman: dividen y separan a la sociedad. Niegan el carácter común del destino".

13 de julio de 2011

Deseo

Quizás le temo a la muerte... y es porque amo la vida...
Y no es que tema volver a ser tierra, porque de allí provengo, si no que este juego increíble en donde estamos inmersos, como piezas en un tablero tan
hermoso como incierto, con justicias o injusticias (qué más da, así es el juego), me cautiva, me obnubila, me hace aferrar a lo que quiero, me hace amar cada vez más a los que amo, me hace desear con el alma que cada segundo sea eterno...

30 de marzo de 2011

Hoy opina: Gabriel García Márquez

Siempre que abandono el hábito de leer, por determinadas circunstancias, siento que mi mente está como vacía de "algo". Y es que la lectura es un disparador de sensaciones, de pensamientos, de inquietudes, que surgen a partir de lo leído, y que van mucho más allá del texto que los propicia.
Por eso cuando leo, me dan ganas de escribir. A veces puedo darme ese gusto, a veces no, pero lo que no puedo evitar es esa conmoción interior que provoca el leer, e íntimamente, la disfruto.
 Y leyendo fue que me topé con una opinion de Gabriel García Márquez, que les dejo aquí:

“Mi problema más importante era destruir la línea de demarcación que separa lo que parece real de lo que parece fantástico. Porque en el mundo que trataba de evocar, esa barrera no existía. Pero necesitaba un tono inocente, que por su prestigio volviera verosímiles las cosas que menos lo parecían, y que lo hiciera sin perturbar la unidad del relato. También el lenguaje era una dificultad de fondo, pues la verdad no parece verdad simplemente porque lo sea, sino por la forma en que se diga.”