30 de marzo de 2011

Hoy opina: Gabriel García Márquez

Siempre que abandono el hábito de leer, por determinadas circunstancias, siento que mi mente está como vacía de "algo". Y es que la lectura es un disparador de sensaciones, de pensamientos, de inquietudes, que surgen a partir de lo leído, y que van mucho más allá del texto que los propicia.
Por eso cuando leo, me dan ganas de escribir. A veces puedo darme ese gusto, a veces no, pero lo que no puedo evitar es esa conmoción interior que provoca el leer, e íntimamente, la disfruto.
 Y leyendo fue que me topé con una opinion de Gabriel García Márquez, que les dejo aquí:

“Mi problema más importante era destruir la línea de demarcación que separa lo que parece real de lo que parece fantástico. Porque en el mundo que trataba de evocar, esa barrera no existía. Pero necesitaba un tono inocente, que por su prestigio volviera verosímiles las cosas que menos lo parecían, y que lo hiciera sin perturbar la unidad del relato. También el lenguaje era una dificultad de fondo, pues la verdad no parece verdad simplemente porque lo sea, sino por la forma en que se diga.”